Algo me despertó antes de tiempo, aturdido un poco todavía por el sueño tardé en darme cuenta que era mi mamá jalándome para vestirme, me vistió con mi mejor ropa todavía tendido, mi cuerpo no reaccionaba pero podía escuchar aturdido todavía lo que decía, mi papá había muerto en la madrugada e íbamos al velatorio en su casa. Todavía no entendía muy bien la dimensión de la noticia, pero sentía que la muerte de mi padre era un alivio, incluso para él.
Llegué a la casa de mi padre de la mano de mi madre, esa casa había sido lujosa, había sido elegante, había sido amplia y generosa pero ahora ya no sólo representaba ese pasado, era el pasado mismo. Desde entonces sufrió siempre cambios tan lentos, tan imperceptibles, agónicos, que sin darte cuenta mutaba como una serpiente que se revela asesina detrás del camuflaje. Siempre me pregunté “cuándo” fue que dejó de tener ese glamour, en qué momento.
Nunca usábamos la puerta principal, siempre entrábamos por la puerta de atrás, quizás ese fue el momento, cuando empezamos a usar la puerta de atrás, pero… cuando fue la última vez que se usó la puerta principal, no lo recuerdo. Como sea hoy toda la casa estaba abierta y entramos por el frente, el cajón estaba en el living, en el centro mismo de la casa. Ahí me soltó la mano mi mamá para posar las suyas en el cajón, mi altura no me dejaba ver más allá. Seguí recorriendo la casa, de pronto en la habitación de mi padre, sentadas frente a un objeto elíptico que colgaba de la pared, tres mujeres en absoluto silencio. Yo no esperaba encontrar a nadie y ellas se sobresaltaron también al oírme. El instante de conmoción pasó rápidamente, pronto nos presentamos, ellas decían saber quién era yo pero yo jamás había oído de ellas y mucho menos verlas, nunca supe nada de la vida afectiva de mi padre, él pasaba mucho tiempo en el trabajo, algo con la familia, un poco de amigos y ningún romance. Estas tres mujeres despidiéndose en su casa eran algo que jamás hubiese imaginado. Constanza, Consuelo y Dolores, se presentaron
Consuelo tenía un corte de pelo moderno, rapado por detrás y una cola alta que caía por delante pero su ropa era más clásica, amplia y oscura.
Dolores se veía introvertida, tenía una mirada pícara, no sé, algo en el brillo de los ojos me atraía, me invitaba a verla.
En cambio Constanza era una mujer mayor, seria, adusta, parca, pero elegante, pulcra, impecable era a quien mejor le sentaba el contexto, la casa, el velorio, no sé.
Aunque medida en sus palabras Constanza era quien conducía el diálogo, ella me saludó por mi nombre y nos presentó.
Pregunté qué hacían y me dijeron que se estaban despidiendo del Selbst y miraron este objeto que estaba en la pared. Lo dijeron con tanta suficiencia que me inhibieron de preguntar, pero se sorprendieron ¿No sabes que es el Selbst? me preguntó Constanza con una mirada tierna, extraña en ella que no había mostrado ningún gesto de empatía antes.
No tuve más opción que asumir mi ignorancia y preguntar.
Pero, ¿nunca lo habías visto? ¿nunca te habló tu papá del Selbst?
La verdad que no lo había visto jamás!
Era una especie de adorno elíptico, hecho de cientos de piezas de madera, algunos de ellos tenían perforaciones que guardaban pequeños rollos de papel. Sobre los focos de la elipse había dos figuras “pixeladas” hechas con los bloques de madera y usando las distintas tonalidades de la madera, un sol en un foco y una luna en el otro.
Tu bisabuela era tan obsesiva de las matemáticas que comenzó a armar esta pieza cuando tu tía cumplió 1 año en enero del ´54 y lo terminó en abril de es mismo año cuando Maria Inés dejaba sus 3 años para cumplir 4 porque decía que era el momento en que los tres tenían edades sobre la curva de Fibonaci, cumplirían con 1, 3 y 5 eran las edades de los 3 hermanos 2 de enero de 1950 Silvia, 5 de abril 1953 Maria Inés y 29 de octubre de 1948 Raúl dentro de la serie de Fibonaci. Así compuso todo el Selbst cada elemento que introdujo tiene relación con La Serie. Mientras seguían hablando yo pensaba en mis hermanos… también transitamos un periodo en el que yo tenía 3, mi hermano 5 y mi hermana…0! Bueno, no era lo mismo pero eran números de la serie.
Y que significan el sol y la luna pregunté…
¿El sol? me respondieron casi a coro es un trisquel!!!, los celtas no tenían escritura pero sus símbolos eran muy poderosos, para ellos esta figura representaba el pasado, el presente y el futuro. También representa el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu, el principio y el fin, la evolución y el crecimiento, el aprendizaje perpetuo y la eterna evolución. Para los druidas, la primera espiral representa las sensaciones y los sentidos, la segunda espiral representa la conciencia y la razón, el camino de las ideas y el pensamiento, y la tercera espiral representa el duro camino del alma, aprendiendo del mundo del espíritu y de los dioses.
A lo largo de la historia, se han encontrado numerosos trisqueles pero esta idea la trajo tu bisabuela de los Bajos Pirineos.
-Bueno, ya no sé si preguntar por la Luna entonces… dije con una risa nerviosa.
Mi risa nerviosa se transformó en risa jocosa en las 3 mujeres.
En otro de los viajes de tu la “abuela Cata” conoció en Japón el Sabi Wabi, que muchas veces se representa con un círculo imperfecto. Ella decía que ese era su Ikigai, lo que le daba sentido a la vida era encontrar belleza en las cosas imperfectas, nada en su vida había sido como se esperaba en esa época, pero ella sabía cómo transformarlo todo en algo positivo.
Por eso, ella decía, vivir en el equilibrio del trisquel está muy bien pero lo imperfecto es lo que te hace avanzar, es como dejarse caer cuando estás listo para poner un pie adelante te hace caminar. Repara, reconciliarte, aceptar, te hace seguir. Disfrutar de hacer más que del resultado. Hacer es la recompensa.
Pero si observas bien Cata fue mas allá, me dice Consuelo, ella usó 21 piezas de color oscuro para representar el sabi wabi y 55 para el trisquel, porque así lo quería representar, dos números de la serie de Fibonacci para vivir en equilibrio 55 y romper con ciertas cosas 21! pero aún más, esta propiedad anidada de la serie también invita a pensar que 21 está dentro de 55 y que 34 es también lo que le falta a 21 para equilibrarse. Dicho de otra manera, el alcanzar el equilibrio en nuestras vidas (55) esta hecho de aceptar, asimilar los errores (21) y sobrellevar las faltas, las ausencias, eso que no somos (34). Muy matemático todo.
Pero me están diciendo que la cantidad de bloques está relacionada con los números de la serie de Fibonacci?
Claro! por ejemplo 987 es el número total de cubos de 13x26* mm, sería algo así como 80 años pero además jugó un poquito con el comienzo de la serie en dígitos crecientes 0,1,..,2, 3… y el final de la serie 987 con dígitos en cuenta regresiva 9,8,7. Eso de ver el tiempo que nos falta y no el que vivimos, el tiempo que tenemos es el que nos falta por vivir.
Wow, pero entonces debo suponer que los agujeros no son unos cuantos sino que tienen relación con la serie?
En realidad… son 141, debían ser 144 según la serie pero se ven sólo 141 agujeros.
- ¿Contó mal?
¡No, Cata no podría cometer un error así! Había pensado en cada detalle, incluso había dejado un elegante portaminas de plata y los papeles así no había excusa para no escribir los mensajes.
¿Qué mensajes? pregunté
Cata le propuso a tu abuelo Carlos que escribiera todos aquellos momentos que viviera con intensidad junto a sus hijos, que enrollara ese papel tanto cuanto pudiera, como si ese momento se condensara en un instante. No importaba que fuera bueno o malo, alegre o triste, debía ser intenso, debía ser inolvidable. Mensajes de aquel que somos hoy a aquel que seremos, le emocionaba ofrecerles a sus nietos enviar mensajes a su propio yo futuro. ¿Cuánto habrá de aquellos niños de 3, 5 u 8 años en aquellos adultos de 34 o 55 años?
Carlos lo hizo siempre pero cuando murió, tu padre y tus tías dejaron de completarlo. Tomé el último de los papeles, era de aquel día lluvioso de agosto en el que nací yo. Todo el resto del Selbst estaba vacío excepto por un papel allí abajo casi sobre el final.
Me pregunté, qué escribiría yo, cuales habían sido esas espirales densas en mi vida.
Creí entender que la distribución elíptica era porque los primeros años se crece poco a poco y se alcanza la plenitud en la mitad de la vida y con la simetría de la vejez y la niñez la vida se acorta cada vez más y más.
Los antiguos griego ya representaban a Aion dentro de una elipse, 2000 años antes de que Copérnico describiera la órbita de la tierra como elíptica, en ese momento aceptamos que nuestras mediciones del tiempo se habían hecho siempre sobre una elipse, es decir la sombra de un objeto que el sol proyecta sobre una superficie siempre está condicionado por la posición de la tierra en su órbita elíptica. Es más! dijo Consuelo, se dieron cuenta en ese momento que estaban midiendo una constante de tiempo en un cuerpo, la tierra, que estaba permanentemente acelerado. Un día no dura siempre lo mismo.
A eso no le veo nada de raro dijo Consuelo.
A Constanza no le hizo gracia el comentario y su cuerpo se lo hizo saber.
Demasiada información, ¿quién era Aion?
Los Griegos tenían 3 maneras de entender el tiempo: Aion era uno de ellos y representaba el tiempo “de época” de una generación, de una vida y por eso encierra con su elipse el Selbst. Pero además estaban Cronos que representaba el paso incesante del tiempo es el que intentamos medir y Kairos que era más emocional y aparece en aquellos momentos de “calidad” que parecen no seguir las reglas del reloj, cuando disfrutas un momento y te parece brevísimo o cuando hay minutos que se hacen insoportablemente largos. Así Cata le propuso a tu Abuelo “completar esos agujeros que Kairos le arrebata a Cronos con historias que hayan vivido intensamente” y así lo hizo.
Cata decía que había dos formas de Eternidad, la de Borges en la que la “Lo que de veras fue, no se pierde. La intensidad es una forma de eternidad” y la de Sísifo que fue condenado a subir eternamente una roca entre dos colinas.
Hablando de eso, había perdido la noción del tiempo, y también note que tenía las piernas entumecidas porque no me había siquiera movido. Me moví apenas un poco y noté que entre las rendijas que dejaban los bloques había un reflejo, como un espejo. Podía verme si encontraba el ángulo justo, si me mantenía quieto un instante podía reconstruir mi rostro entre los bloques.
En fin, tenía que preguntar…
Descolgalo me dijeron, acercalo.
Cuando Cata vino de Oloron trajo muy pocas cosas, pero este espejo ovalado estuvo colgado en el baño de su padre por más de 70 años. Ella decía, que ese espejo había reflejado a su padre todos los días de su vida y quiso ponerlo detrás de la matriz de bloques. Decía que un espejo es una foto que se lleva el tiempo, a diferencia de una foto normal que nos recuerda quiénes éramos, el espejo te dice quienes somos, ahora. Por eso ella guardaba solo una, tenía solo una foto de su padre y este espejo.
Tomé el Selbst con toda la apertura de mis manos, me resultaba muy pesado así que me senté en la cama y lo apoyé en mis piernas, podía componer mi rostro entre los reflejos que ofrecía el espejo eso me llamaba la atención. Pero cuando lo apoye noté una textura detrás y lo giré con mucha dificultad, tenía una figura como si un rayo lo hubiese atravesado, pero al mirá en detalle los arcos salían de dos puntos y se encontraban en el medio, esos dos puntos que daban origen a los arcos parecía coincidir con los símbolos en los focos del anverso.
Son hipnóticas las Figuras de Lichtenberg irrumpió Consuelo, había olvidado que estaba acompañado. Son figuras arborescentes, fractales que eligió la Abuela Cata para representar las generaciones anteriores, el evento errático de la naturaleza, el encuentro fortuito de los dos polos. Para hacerlo tuvo que pedirle a tu bisabuelo Alberto que la ayude. No sabían dónde se iban a unir los arcos ni por donde iban a pasar, también hubo algunos recorridos que quedaron truncos me mostró Dolores acompañando con el dedo las grietas en la madera.
Pero sobre todo, dijo Consuelo lo que quiso representar fue el concepto de autosemejanza, es la propiedad que tienen los fractales en el que EL TODO es similar a una parte de sí mismo. Entendes ahora porque está el espejo en medio?
Volví a dar vuelta y 3 piezas se cayeron, rápidamente las levanté y noté que tenían orificios que quedaban ocultos cuando estaban colocadas, tenían un papel con un mensaje cada una dentro. Desplegué los papeles y tenían mensajes que la abuela Cata había escrito para sus tres nietos. Eso completaba los 144!!
En el reverso tenía 4 símbolos, tres de ellos representaban a Cronos, Kairos y Aion, Dolores los fue indicando uno a uno.
Pero había un símbolo más… ∞8, Cuando Cata aprendió español “descubrió” que “noche” en español podría escribirse como N+ocho = Noche igual que en francés n+huit = Nuit y así también en inglés y en portugues y en italiano, y en alemán… ella reemplazó la N por la lemniscata por tres importantes razones, la primera porque en matemáticas N representa la serie infinita de los números Naturales la segunda porque el ∞ es también una figura con dos focos, como la elipse, pero parece estar desdoblándose, como una célula que comienza a reproducirse y la tercera porque escondía su firma Lemniscata, “la miss Cata”, “la señorita Cata” y 8=B de Bori, Catalina Bori.
De frente al Selbst otra vez ya no significaba lo mismo mi rostro en ese espejo que había reflejado a mi tatarabuelo, sentía ese efecto que hacen dos espejos al enfrentarse, podía ver ahí dentro.
Seguí desenrollando y leyendo los papeles una y otra vez, me acosté sobre la cama, esa cama en la que de niño sincronizada la respiración con la de mi papá antes de dormir, me acerqué el Selbst a mi pecho y pensaba en las fechas en las que habían nacido mis hijos, se cumplía otra vez la serie, ahora 3, 5, 8, en un período entre el 15 de noviembre de 2021 y el 26 de enero de 2022 en el que Matilda tenía 3, Ulises 5 y Lorenzo dejaba los 8 para cumplir 9. Me dormí profundamente con cierta satisfacción del descubrimiento.
De pronto, aturdido, escucho las voces de mis hijos que me hablan, jalan de mi cuerpo todavía tendido en la cama pero no puedo reaccionar, papá está muerto, se dicen… me están poniendo la mejor ropa para ir al velatorio. La casa…
Calendario solar - "Las 3 Moscas"
Un calendario solar es un sistema de medición del tiempo que se basa en el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.
Su funcionamiento consta en la alineación del sol con marcas en el dispositivo para señalar el día y el mes que se está transitando. En este calendario en particular cada una de las chapas representa respectivamente la Sociedad, la Industria y el INTI, alineándose en 6 eventos transcendentes para el desarrollo de la Industria Nacional. Esta alegoría de enhebrar a través de un rayo de sol las necesidades de la sociedad con las capacidades de la Industria y el sólido respaldo del INTI nos invita a pensar un desarrollo industrial articulado entre las 3 partes.
Sociedad - Industria - Sistema Científico y Tecnológico
Sócrates sostenía que la sociedad para evolucionar debía cuestionar lo establecido, debía hacer las preguntas que desafíen un cambio, él consideraba que la sociedad debía ser molesta como una mosca.
Descartes observaba el vuelo de una mosca cuando imaginó que se podrían disponer tres rectas perpendiculares entre sí para obtener la posición de la mosca en cada momento, dando valores numéricos a cada punto de la recta. Así nacieron lo que hoy conocemos como ejes cartesianos. La industria es organizadora de la sociedad
Santo Tomás de Aquino reflexionaba acerca de la inmensidad de conocimiento y lo resumía en "Todos los esfuerzos de la mente humana no pueden agotar la esencia de una sola mosca." Sistema Científico y Tecnológico